A fines de septiembre de 2026, una planta desaladora de la industria minera en la zona centro-norte perdió 7,1 MW de suministro. No hubo un cortocircuito en sus instalaciones ni un error de sus operadores. La causa estuvo en la red de transmisión: durante pruebas en una subestación en puesta en servicio, una señal de disparo se mantuvo activa 445 milisegundos y desconectó una barra completa de 220 kV.

 

Menos de medio segundo bastó para detener la planta. Según el informe público EAF 474/2026 del Coordinador Eléctrico Nacional, la barra volvió a energizarse en unos 12 minutos, pero la instalación interna de la planta tardó más de una hora en normalizarse.

 

Este caso deja una lección para cualquier industria conectada al Sistema Eléctrico Nacional (SEN): la falla puede venir de afuera, pero la parada, la producción perdida y el reinicio son tuyos.

Qué pasó: el caso EAF 474/2026

Según el informe publicado por el Coordinador en octubre de 2026:

 

  • Una empresa transmisora estaba realizando pruebas en una línea de 220 kV, como parte de la puesta en servicio de una nueva subestación.
  • Durante esas pruebas, una orden de disparo transferido llegó a una subestación vecina y permaneció activa 445 ms. Como superó el umbral de 200 ms, se activó la función de falla de interruptor (50BF) y se desconectó una barra de 220 kV.
  • Se perdieron 7,1 MW de consumos de la planta desaladora. La energía no suministrada se estimó en 8,5 MWh.
  • La barra se volvió a energizar en unos 12 minutos, pero la instalación interna de la planta se normalizó cerca de 72 minutos después del evento. El informe indica que parte de los consumos fue abastecida, presumiblemente, con generación local.

 

El informe señala que la protección de barra operó de forma «correcta, pero indeseada», y atribuye el evento a maniobras durante las pruebas.

 

Es decir, las protecciones hicieron lo que debían hacer… y aun así un cliente quedó sin energía por más de una hora.

Qué es un EAF y por qué debería importarte

Un Estudio para Análisis de Falla (EAF) es el informe que el Coordinador debe elaborar, publicar en su sitio web y enviar a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) cada vez que una falla en instalaciones del SEN afecta directamente consumos de clientes (artículo 6-43 de la Norma Técnica de Seguridad y Calidad de Servicio, NTSyCS). Incluye las causas, los elementos afectados, los consumos desconectados, la energía no suministrada y el análisis de las protecciones. Luego, la SEC califica la falla según su procedimiento.

 

¿Por qué te importa? Porque los EAF son públicos y puedes revisar las fallas que han afectado tu zona. Pero un EAF describe lo que pasó en la red. Lo que ocurrió dentro de tu planta (cuánto bajó la tensión en tus tableros, qué equipos se cayeron primero y cuánto demoraste en volver a producir) solo lo sabes si lo mediste.

Por qué una falla externa puede detener tu planta

Las protecciones del sistema de transmisión actúan en milisegundos para aislar una falla y proteger al resto de la red. Cuando abren una barra, todo lo que depende de ella queda sin tensión: es una interrupción, como la del caso EAF 474/2026.

 

No todas las fallas en la red cortan el suministro. Muchas se despejan rápido, pero mientras duran provocan huecos de tensión: caídas bruscas y breves que se propagan por la red y llegan a plantas que no tienen nada que ver con el origen del problema. Para una carga sensible, eso puede bastar para que se suelten contactores, se detengan variadores o se reinicien controladores.

 

El evento eléctrico dura milisegundos. El problema real es lo que viene después: reponer la energía por etapas, revisar protecciones, rearmar enclavamientos y volver a arrancar bombas y motores en orden. En este caso, la barra volvió en unos 12 minutos, pero la instalación interna de la planta tardó más de una hora en normalizarse. Ese tiempo es el que se transforma en costo. (Si quieres cuantificarlo, revisa nuestro artículo sobre el costo real de una parada no programada).

Cómo medir y diagnosticar: ten tu propio registro de eventos

No puedes controlar lo que pasa en la red, pero sí puedes saber con precisión cómo te afectó. Para eso:

 

  1. Instala un analizador Clase A (IEC 61000-4-30) en tu punto de conexión. Un equipo Clase A mide con un método normalizado, lo que da solidez técnica a tus registros. Por ejemplo, los analizadores trifásicos Fluke serie 1770 cumplen IEC 61000-4-30 Clase A para tensiones nominales de 100 a 690 V. Registran huecos, sobretensiones, interrupciones, cambios rápidos de tensión y transientes, y ante cada evento guardan el valor RMS de medio ciclo durante 10 s y la forma de onda de tensión y corriente.
  2. Sincroniza la hora. Con GPS, esos analizadores se sincronizan con menos de 1 ms de diferencia respecto de la hora UTC. Así puedes comparar tu registro, al milisegundo, con la cronología que publica el Coordinador en el EAF.
  3. Descarga los registros de tus relés de protección tras cada evento. Esa información ayuda a entender qué abrió primero y por qué.
  4. Documenta tu cronología de reposición: hora en que volvió la tensión, hora en que cada equipo crítico volvió a operar y hora de retorno a la producción normal.
  5. Revisa el EAF cuando se publique y contrástalo con tus datos. Así tendrás antecedentes técnicos concretos para conversar con tu suministrador.

Cómo mitigar: continuidad operativa desde adentro

La red seguirá teniendo fallas. Lo que sí está en tus manos es reducir su impacto.

Monitoreo permanente con registro de eventos

Un analizador conectado de forma permanente en el punto de conexión convierte cada evento en datos: cuándo ocurrió, cuánto duró y qué profundidad tuvo. Esa información te ayuda a dimensionar soluciones adecuadas y a documentar la calidad del suministro que recibes.

Relés de monitoreo de tensión para una reposición segura

Cuando la energía vuelve, no siempre vuelve bien. Un relé de monitoreo trifásico, como el Carlo Gavazzi DPC01, vigila la red antes de dejar operar tus equipos. Detecta pérdida de fase y secuencia de fases incorrecta (con un tiempo de reacción de hasta 200 ms), además de sobretensión, subtensión, asimetría y tolerancia, con umbrales ajustables entre 2 % y 22 % y retardos de 0,1 a 30 s. Funciona en redes 3P y 3P+N de 100 a 690 VAC y tiene dos salidas de relé conmutadas. Integrado al circuito de control, permite que motores y bombas vuelvan a operar cuando la tensión está dentro de los límites que tú definiste.

Compensación dinámica de reactivos

En redes con poca holgura o con cargas que cambian rápido, un generador estático de reactivos (SVG) ayuda a sostener la tensión. Según la ficha vigente del fabricante, los SVG Sinexcel (serie Ultra SVG, de 50 a 200 kvar) tienen una respuesta rápida menor a 50 µs y un tiempo de respuesta total menor a 15 ms. Ojo: un SVG mejora el soporte de tensión, pero no reemplaza un respaldo de energía ante una interrupción total como la del caso EAF 474.

Respaldo y plan de reconexión para las cargas críticas

Identifica qué cargas no pueden detenerse (bombeo, control, comunicaciones) y define cómo se mantienen o se reponen. En este caso, el EAF menciona que parte de los consumos se abasteció presumiblemente con generación local. Un procedimiento de reconexión escrito, con secuencia de arranque y responsables, puede ayudar a ahorrar minutos valiosos en cada evento.

Conclusión: la red no es tuya, la continuidad sí

El EAF 474/2026 muestra que una planta puede detenerse por más de una hora por un evento ocurrido fuera de sus instalaciones. No puedes evitar esas fallas, pero sí puedes medirlas, documentarlas y preparar tu instalación para reducir su impacto.

Por John Salazar Belmar

Especialista en Calidad de Energía y Protección en DISAT