Entre el 19 y el 21 de octubre, un sistema frontal con lluvia, viento y tormentas eléctricas afectó gran parte de Chile. El Ministerio del Interior decretó emergencia preventiva desde Coquimbo hasta Los Lagos, y en el peak del evento la plataforma de la SEC llegó a registrar 127.643 clientes sin suministro a nivel nacional (13:00 horas del martes 20).

 

Para una planta industrial, un packing, un centro de distribución o una sala de servidores, el problema no termina cuando vuelve la luz. Muchas veces el daño aparece días después: una tarjeta que falla, un variador que entra en falla sin causa aparente o un PLC que se reinicia solo. En este artículo te contamos qué pasó, qué perturbaciones pudo recibir tu instalación y qué hacer para estar mejor preparado ante el próximo temporal.

Qué pasó con el suministro entre el 19 y el 21 de octubre

  • Alerta temprana. El 19 de octubre, las autoridades se reunieron con las empresas eléctricas y la SEC instruyó reforzar los planes de contingencia ante el sistema frontal. La ventana más crítica se esperaba para la tarde y noche del martes 20.
  • Cortes en oleadas. Los cortes no ocurrieron todos a la vez. Según el reporte de Energía Futura basado en datos de la SEC, hubo tres oleadas: al mediodía en el norte chico, en la tarde-noche en la zona central con la llegada de las tormentas eléctricas, y en la noche en el Maule. La región de Coquimbo alcanzó un máximo de 80.555 clientes sin luz.
  • Recuperación gradual. Entre las 21:00 del martes y las 06:00 del miércoles, la cifra nacional bajó de 61.011 a 13.239 clientes. A las 09:00 del miércoles 21 aún quedaban 13.681.
  • Más tormentas. El mismo 21 de octubre, la Dirección Meteorológica emitió un nuevo aviso por probables tormentas eléctricas, con granizo y rachas de viento, para siete regiones entre Coquimbo y Biobío.
  • Rayos en la red. Se informó el caso de un rayo que impactó un poste e hizo explotar un transformador de distribución en una comuna de la Región Metropolitana.

 

Las causas típicas de cortes en este tipo de eventos son árboles o ramas sobre las líneas, postes dañados, aisladores afectados e inundaciones. Ninguna de ellas depende de tu planta, pero las consecuencias sí llegan a tus equipos.

Qué perturbaciones pudo recibir tu planta

Un temporal no es solo «se cortó la luz». En pocas horas, una instalación puede sufrir varias perturbaciones distintas de las que describe la práctica recomendada IEEE 1159 para el monitoreo de calidad de energía:

 

  1. Interrupciones cortas y largas. Si los cortes vienen en oleadas, el suministro puede caer y volver más de una vez en el mismo día.
  2. Huecos de tensión (sags). Las fallas en la red, aunque estén lejos, producen caídas bruscas de tensión de corta duración. Bastan para que se desconecten contactores, variadores y fuentes de PLC.
  3. Transientes y sobretensiones. Un rayo no necesita caer sobre tu planta para hacerte daño: si impacta en la red o cerca de ella, induce sobretensiones que viajan por los conductores. A esto se suman los transientes de maniobra cuando la red se reconfigura y se reenergiza.
  4. Desequilibrios y pérdida de fase. Un daño en la red puede dejar una o dos fases fuera o con tensión anormal. Esto es muy peligroso para los motores trifásicos.
  5. Operación con generador. Si respaldaste con grupo electrógeno, tu planta funcionó con una fuente más «débil» que la red. Con cargas electrónicas como los variadores, la distorsión armónica puede aumentar.

 

Por eso la misma cobertura de prensa del evento recomendaba desconectar los equipos sensibles durante las tormentas eléctricas, para evitar daños por sobretensión cuando vuelve el suministro.

Cómo actuar: protocolo durante y después del temporal

Durante el evento

 

  • Si hay aviso de tormenta eléctrica, prioriza llevar los procesos críticos a un estado seguro antes de que lleguen los cortes, no después.
  • Cuando el suministro sea inestable, evita los arranques y paradas repetidos de las cargas grandes.
  • Si operas con generador, controla qué cargas conectas y en qué orden.

 

Al volver la energía: reenergización segura

 

  1. Espera a que la tensión se estabilice antes de reconectar. Cuando los cortes vienen en oleadas, el primer retorno puede no ser el definitivo.
  2. Verifica las tres fases. Revisa la tensión entre fases y la secuencia antes de arrancar motores.
  3. Arranca por etapas: primero los servicios auxiliares y el control, luego las cargas grandes, una a una.
  4. Revisa alarmas y registros de variadores, UPS y PLC. Un registro de falla por sobretensión o subtensión es información valiosa.
  5. Inspecciona visualmente los tableros y supresores que tengan indicador de estado. Un supresor que ya actuó al límite puede necesitar reemplazo.

 

En los días siguientes: mide La única forma de saber qué recibió realmente tu instalación es medir. Un analizador de calidad de energía Clase A según IEC 61000-4-30, instalado en el empalme o en el tablero general, registra huecos, interrupciones, transientes, desequilibrio y armónicos con marca de tiempo. Equipos como el Fluke 1777 cumplen la Clase A de IEC 61000-4-30, capturan transientes de tensión de hasta ±8 kV pico y muestrean a hasta 20 MS/s. Con esa evidencia puedes decidir qué proteger primero, en lugar de adivinar.

Cómo prevenir y proteger: una estrategia por capas

Ningún dispositivo resuelve todo por sí solo. La protección eficaz se diseña por capas, desde el empalme hasta el equipo más sensible.

 

Capa 1: protección contra sobretensiones y transientes (SPD coordinados)

 

  • Supresores en el tablero general y en los tableros de distribución, más protección en punto de uso para el control (PLC, fuentes de 24 VDC, instrumentación y comunicaciones).
  • Los SPD de baja tensión se especifican y ensayan según la norma IEC 61643-11. La protección contra rayos de una instalación se aborda en la serie IEC 62305.
  • En la línea SineTamer, que DISAT representa en Chile, hay soluciones para tablero principal, tableros de distribución y circuitos individuales. Algunos modelos combinan supresión con filtrado de ruido de alta frecuencia.

 

Capa 2: monitoreo de tensión que bloquee arranques en malas condiciones

 

  • Un relé de monitoreo de tensión (subtensión, sobretensión, pérdida y secuencia de fase) puede impedir que un motor arranque cuando la red vuelve inestable o con una fase caída. Es una protección económica y muy efectiva en reconexiones. Carlo Gavazzi tiene una línea completa de relés de monitoreo.

 

Capa 3: respaldo y calidad en la fuente alternativa

 

  • UPS para el control y los sistemas críticos, y un generador dimensionado para las cargas reales.
  • Si tus cargas tienen muchos variadores, evalúa la mitigación de armónicos. Según un caso publicado por Mirus, la distorsión armónica empeora al operar con una fuente «débil» como un generador diésel. Los filtros pasivos Mirus Lineator apuntan precisamente a ese problema.

 

Capa 4: medición y mantenimiento

 

  • Mide de forma periódica, no solo después de una emergencia, para tener una línea base de tu instalación.
  • Revisa el estado de los SPD, los apretes y las puestas a tierra antes de la temporada de tormentas.

 

Un dato que ayuda a dimensionar el riesgo: un documento técnico del fabricante de SineTamer explica cómo los eventos climáticos extremos estresan la red y aumentan la probabilidad de sobretensiones y cortes. Si el clima extremo se vuelve más frecuente, prepararse deja de ser opcional.

El próximo temporal no avisa con mucha anticipación

El evento de octubre tuvo alertas tempranas, pero los cortes llegaron igual, en oleadas y en distintas regiones. Lo que diferencia a una planta que retoma rápido de una que pasa días buscando fallas es la preparación: saber qué recibió, tener protección por capas y un protocolo claro de reenergización.

 

En DISAT te ayudamos a medir la calidad de energía de tu instalación y a diseñar la protección adecuada con las marcas que representamos: SineTamer, Carlo Gavazzi, Mirus, Sinexcel, Comsys y Fluke. Conversemos en www.disat.cl.

Por John Salazar Belmar

Especialista en Calidad de Energía y Protección en DISAT